Mientras los ojos del mundo se encuentran puestos en los juegos olímpicos me parece digno de resaltar el esfuerzo realizado por el montañista chileno Mauricio Purto. Es que no cualquiera llega a esa altura, donde las papas se queman y el fondo de la tierra arde. Se requiere valor y tenacidad. Lo acompañó en su misión el locutor de la radio de Chaitén, Bernardo Riquelme, hombre que no estaba dispuesto a dejar su emisora aunque se la encontrara cerrada con llave por fuera. Para una cosa así indudablemente se requiere espíritu de organización, coraje, vocación y tenacidad. Pero para el caso hoy en día radios abren y radios cierran. Así que nada mejor que ir a la par con Mauricio Purto, deportista de dilatada trayectoria y demostrar que la fuerza de la convicción puede más que el arduo entrenamiento. Basta con decirse uno mismo: "Voy a llegar al borde del crater", para lograrlo. A la punta del volcan es el lugar al que nos tendremos que ir entonces todos aquellos que hemos visto el nacimiento y el ocaso de un pueblo. En ese lugar, en medio de la adrenalina, tal vez encontremos una respuesta. Una señal de la naturaleza. O de Moya, que es el encargado de pagar a los periodistas su mes por año de servicio.